El taller2 min de lectura
Por qué nuestras velas reposan durante semanas
Una vela recién vertida no está terminada. El tiempo en el estante es lo que hace que arda despacio y de forma uniforme.
Una vela recién vertida parece terminada. No lo está. Como el pan que necesita enfriarse o el vino que necesita reposar, sigue cambiando en los días siguientes, y esos cambios deciden lo bien que arderá.
Qué ocurre en el estante
Al enfriarse, la cera de abeja se solidifica de fuera hacia dentro. En las semanas siguientes su estructura sigue asentándose: los cristales de la cera crecen y se compactan, y la vela se vuelve más dura, más densa y más homogénea de principio a fin.
Una vela bien reposada arde más despacio y de forma más estable. El charco de cera se forma de manera uniforme, la llama se mantiene tranquila y se aprovecha más cera. Una vela recién hecha tiende a arder más rápido y de forma menos uniforme.
Se puede ver, si te fijas bien. Una vela recién vertida tiene un ligero brillo y cede un poco bajo la uña. Unas semanas después, la superficie es mate y firme, y un pilar suena macizo cuando le das un golpecito en el costado.

Cuánto tiempo esperamos
Cada vela que hacemos reposa en los estantes del taller al menos tres semanas antes de embalarse. La sala es fresca, oscura y tranquila, algo que le sienta bien a la cera. Las velas en vaso perfumadas también reposan, para que sus aceites esenciales ecológicos se repartan de forma uniforme por la cera en lugar de concentrarse cerca de la superficie.
El tiempo en el estante es lo que hace que arda despacio y de forma uniforme.
Podríamos enviar las velas la misma semana en que se vierten. Preferimos que te lleguen listas.
La espera también nos da tiempo para comprobar. Mientras el resto reposa, una vela de cada lote arde en el estante de pruebas, así que, cuando se embala un lote, ya sabemos cómo arde.
La eflorescencia, y por qué es buena señal
Durante el reposo, y a veces más tarde en casa, la cera de abeja pura puede desarrollar un suave velo blanco llamado eflorescencia. Es natural, y es una propiedad de la cera de abeja auténtica que la parafina no tiene. No es un defecto y no afecta a la combustión. Déjala si te gusta cómo queda, o retírala frotando con un paño suave.
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